En el Kilimanjaro hay una cueva y en la cueva hay una gruta y en la gruta hay un Yeti que las rosas envidiaban. Si amigos, en el anterior capítulo de la SANDALIA DEL PESCADOR dejamos a Warren y sus colegas en una comprometida situación dentro de una cueva -situada a tomar por culo en el Kilimanjaro- caminando a través de un angosto túnel en dirección a una gran gruta iluminada de la que proviene una bonita melodía.
Después de caminar a oscuras un buen rato, el grupo llega a una antecámara iluminada donde para su asombro contemplan un gran cartel con la siguiente inscripción:” ESTA SERA TU TUMBA”. Para ser sinceros la cosa no pinta del todo bien y el cartelito de marras ayuda más bien poco. Acojonados piensan: “ya que hemos llegado aquí nos arriesgamos aunque solo sea por curiosidad, y qué coño hemos venido a jugar”. Además las opciones son escasas. Si retroceden perecerán de frío y hambre, pero si siguen a delante vete tú a saber lo que les deparará el futuro. La cosa está clara, si hay que morir por lo menos hacerlo con la cabeza bien alta y los cojones calentitos. Finalmente deciden continuar su marcha en pos de lo desconocido.
La música cada vez se escucha más próxima y con mayor claridad, se trata del tercer movimiento del concierto para trompeta, cornamusa, silbato y señor calvo haciendo ruidos con la boca y el culo del conocido compositor ruso Igor Mierdinski (del que di debida cuenta en una entrada anterior de LA SANDALIA DEL PESCADOR).
Continúan trémulos la marcha y para su asombro ante ellos aparece una enorme sala. Con la boca abierta y el culo picudo observan con atención la estancia lujosamente decorada. De las paredes cuelgan pinturas de Jackson Pollonk, KKandinsky Y La Chunga. Incluso hay una gran serigrafía del nardo de Andrés Pajares firmado por el mismísimo Andy Guarjol. Una gran lámpara de araña estilo art decó ilumina la estancia. Aquella sala parecía haber sido decorada por un interiorista loco o por su padre también loco. Un lugar extraño e inquietante a la par que poco ventilado. Olía peor que la guarida de los Golfos Apandadores, peor incluso que la boca de Madona después de comer caca de perro, mucho peor si cabe que el cagadero de King Kong. Warren, Viliulfo, Reitman, Susú, el Putín y su amigo imaginario están tan absortos en contemplar la estancia que no se dan cuenta que ahí está, ahí está viendo pasar el tiempo. En un rincón de la sala está lo que han venido a buscar… 
El Yeti es grande, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, sus manos son como las de un pelotari y sus pies son más grandes que los de Bibí Andersen, sus patas, qué podríamos decir de sus patas… abanicos de colores parecen sus patas. Lo encuentran sentado en un sillón de orejas (humanas), con unas diminutas gafas apoyadas sobre la punta de la nariz, leyendo “La insoportable levedad del ser” mientras saborea con deleite una taza de té moruno. Al notar la presencia del grupo, el extraño ser blanco y peludo se quita lentamente sus gafas, observándoles deja el libro sobre una mesita, lentamente se levanta y mientras se acerca a ellos con voz profunda les dice:
- Soy siete veces más grande que vosotros, veloz y siempre estoy de mal humor. Que sepáis, panda de piojosos, que para desayunar como gente como ustedes. (La verdad es que para ser el eslabón perdido era muy borde, pero hay que reconocer que sincero sí que es el tío puto).
Warren después de meditar un rato y sopesar la situación con sumo cuidado, como líder y portavoz del grupo, se adelanta y así le habla:
- Aunque camine por el valle de mal, no temeré a la muerte…porque soy el tío más hijoputa del valle.
Y dicho esto se abalanza sobre el Yeti y le propina una tremenda patada en los cojones que lo deja fino y sin respiración un buen rato. Blanquito, apodo familiar del abominable hombre de las nieves, tirado en el suelo en posición fecal y sujetándose las bolas con ambas manos entre sollozos solo puede alcanzar a decir:
- No es para ponerse así coño, solo os estaba vacilando un poco. No suele venir nadie por aquí, estoy muy solo y me quería echar unas risas a vuestra costa, pero ya veo que no estáis para bromas. A decir verdad os esperaba hace tiempo. Hace aproximadamente un año recibí una extraña visita de un ser con un aspecto muy desagradable que me anunciaba que muy pronto un grupo compuesto por varias personas a cada cual más repulsivo, aparecerían un día en mi cueva solicitando mi ayuda y yo debía hacerles entrega de una herrumbrosa llave y un paquete con una cinta de cassette. Os juro que no sé más. Parece ser que ese señalado día ha llegado.
Una vez aclarado el malentendido y la supuesta broma, el eslabón perdido invita a nuestros amigos a tomar algo caliente y después de sumergir los cataplines en una palangana de agua con hielo para que se le pase el dolor y la hinchazón, se dirige a ellos con voz temblorosa:
- Antes de nada quiero que sepáis que yo no soy el Yeti…
Ante la atenta mirada del decepcionado grupo (ellos se esperaban pasar a la historia al descubrir al Yeti) comienza a relatar una triste historia…
- Soy el fruto de la enajenación mental de un científico loco que pretendía jugar a ser dios creando vida a partir de residuos biológicos. Soy un experimento para crear al hombre perfecto, llevado a cabo por el comandante de las SS y científico KLAÜS VON MIERDEN(del que di debida cuenta en una entrada anterior de LA SANDALIA DEL PESCADOR) pero parece ser que cometió un grave error al mezclar las muestras biológicas de los personajes más destacados de la época con los restos de un lecharazo de copito de nieve mal limpiado de una probeta usada en un experimento anterior. El resultado fue un ser antropomorfo con una inteligencia superior, no en vano aprobé la E.G.B sin complicaciones y con una velocidad y una fuerza inusitada incluso para el mismísimo Torrebruno en sus buenos tiempos, pero con una espesa mata de pelo blanco que me cubría el cuerpo por completo. Cuando Von Mierden comprobó que no era lo que esperaba se deshizo de mí dejándome a mi suerte a las puertas de un monasterio de la orden de los Liliputienses Indonesios del Rajastan. Allí crecí y fui educado a la limón por el Padre Coplillas y Fray Escoba (un cura brasas que se pasaba todo el día cantando coplas y otro más negro que los cojones de un grillo). En la escuela del padre coplillas para niños raros, compartí pupitre con los niños más extraños que os podáis imaginar, niños rechazados de otras escuelas por el simple hecho de ser más raros que Ramón García con su capa y el culo al aire dando las campanadas. Allí estaban el niño perrete, el niño robot, el niño castor y el niño bolsa (el único normal pero que se ponía una bolsa del carrefur en la cabeza para homenajear a su abuela fallecida años atrás al caerle un piano de la cabeza cuando salía de la peluquería un día de lluvia y a la cual estaba muy unido aunque no la conocía de nada y parece ser que no era ni su abuela. Para ser sincero es que el niño bolsa estaba como una puta cabra).
- Aquella fue una época muy bonita de mi vida en la que aprendí mucho. Pero llegó un momento en el que el monasterio se me quedaba pequeño, me ahogaba, necesitaba salir de allí y conocer el mundo. Desoyendo los consejos del padre Coplillas que me alertaba de los innumerables peligros que me iba a encontrar y de lo mala y cabrona que puede llegar a ser la gente, abandoné el monasterio una fría mañana del mes de noviembre, para conocer el mundo real y correr mil aventuras. Y si era posible mojar el churro.
- Aprovechando mi capacidad física, mi entrega y mis conocimientos futbolísticos aprendidos viendo los partidos del Albacete Balompié por la tele, fiché por el Athletic Club de Bilbao, donde jugué dos temporadas, pero cuando se dieron cuenta que el apellido Urruticoecheairuretagollenamendizabalaramburu no existía, y comprendieron que mi imaginario abuelo no era de Galdácano, me dieron una somanta de palos por la engañifa y me pusieron en la puta calla. Desde entonces vagué por las calles sin rumbo fijo, tuve mil oficios pero nunca fui feliz. Lo peor es que todo el mundo me rechazaba por ser peludo, blanco y más inteligente que ellos- y tener un nardo desproporcionado-. Un día llegó a mis oídos la historia del Yeti, un legendario ser que vivía en estas montañas y que su aspecto era muy similar al mío. Sin pensármelo dos veces vine para conocer si la leyenda era cierta y aunque no os lo creáis así es. Llegué a estas cumbres cuando el verdadero Yeti estaba a punto de jubilarse, le alquilé la cueva –donde nos encontramos- y me traspasó el negocio de Abominable Hombre de las Nieves. Se hizo la depilación láser y ahora vive en Palma de Mallorca haciéndose pasar por un viejuno alemán muy canoso con un desproporcionado pito. Desde entonces vivo aquí de puta madre sin que nadie me moleste, hasta la extraña visita del párroco mutante y la vuestra.
Después de contarles esta increíble historia, Blanquito entrega a Warren una antiquísima llave y un paquete con una cinta de cassette. No tardan en desenvolverlo e introducir la cinta en el radio-cassette Sanyo, posteriormente le dan al play y se disponen a escuchar. Una voz profunda les comienza a hablar:
- Os preguntareis porqué habéis llegado hasta aquí, quizá penséis que toda esta travesía ha sido fruto de la casualidad y que el azar os ha traído hasta esta infecta cueva. No es así, una fuerza superior os guía como le decía el párroco mutante a Warren en sus sueños. Deberéis ir al Vaticano, para dominar el mundo es necesario hacerlo desde una posición de poder. Warren es el elegido para ser el nuevo Papa y vosotros le ayudareis en su misión. El actual santopadre está algo mayor, con sus ciento vente años ya va siendo hora de que casque. De lo contrario ya nos encargaremos de que se reúna con el salvador lo antes posible, como hicimos en otras ocasiones.
La poderosa e inquietante voz continuó hablando:
- Este mundo se ha convertido en un lugar muy perro, los cretinos lo dominan todo y todo les parece poco. Banqueros unos ladrones, sin palanca y de día. Políticos estafadores juegan a vivir de ti. Fabricantes de armamento, eso es jeta de cemento. Las religiones calmantes y las pandas de uniforme…Todo esto debe desaparecer y comenzar una nueva sociedad, un nuevo orden mundial más justo para todos. Somos el puto 15M pero a lo bestia.
- Cuando el papón la diñe, como he dicho antes, todos los obispos se reunirán en la capilla Sixtina para el conclave y así elegir el nuevo pontífice. Nadie puede entrar ni salir, la puerta está sellada. Lo que no saben es que hay un pasadizo secreto que conduce a una puerta escondida en las letrinas que se abre con la llave que os entregará Blanquito. El también ira con vosotros, le necesitareis. Dentro os esperará un viejo amigo suyo –Fray Escoba, ahora conocido como Desmond Tutú-, quien os ayudará a infiltraros sin levantar sospechas y os proporcionara el atuendo adecuado de obispo para pasar desapercibido.
La cinta concluye con el consabido: “Esta grabación se autodestruirá en cinco segundos” posteriormente comienza la cuenta atrás, momento en el que Viliulfo se la come, por lo que ni estalla ni nada.
Acto seguido Warren y sus muchachos, incluido Blanquito, se acomodan para pasar la noche en la cueva, deben descansar porque les espera un largo viaje…El viaje más largo de su vida, que no es otro que la Dominación Mundial.
El día siguiente planearan el asalto al Vaticano. Ya tienen la llave y el contacto, pero ahora necesitan saber dónde comienza el pasadizo que les conducirá a la capilla Sixtina.
¿Conseguirán encontrar el pasadizo? ¿Será Warren Fiumichino el nuevo santopadre? ¿Tendrá Blanquito el nardo tan largo como dice? Todo esto y mucho más en la próxima entrada de: LA SANDALIA DEL PESCADOR.
En la primera imagen podemos contemplar un retrato robot del auténtico Yeti. Si te fijas bien puedes apreciar la manguera que tiene por pirula.
En la segunda instantanea aperece el mensajero que anunció a Blanquito la presencia de Warren y sus colegas. Atiende que tío más feo. En la actualidad mantiene una relación abierta con Leia Organa. Creo que piensan contraer nupcias en la catedral de Mostoles. (Espero que me invite a tan feliz acontecimiento)
En la tercera imagen vemos uno de los cuadros que colgaba de la pared de la cueva de blanquito. Es una inquietante obra de la Chunga. Da un poco de cosica, pero yo no se de arte por lo que seguro que si la ve un crítico que se precie lo define como: “este cuadro es una autentica puta mierda”
En el video vemos un día cualquiera en la escuela del padre coplillas. Menuda clase más entretenida, y que atentos parece que están todos los chiquillos. Impresiona lo inteligente que parecen todos. Qué pena no haber tenido un profesor así cuando iba al colegio, lo que me hubiera entretenido crucificándolo con cartabones en el encerado…
El segundo video es un regalo para agradecer a siniestro total su inestimable colaboración en esta trilogía del Kilimanjaro.
P.D: Si de vacaciones en Mallorca ves un viejuno con muchos pelos canosos en la espalda y de aspecto extraño, con sandalias y calcetines morados hablando de forma rara, más pedo que Alfredo y con un pene descomunal, no lo dudes, estás ante el auténtico Yeti.
Si has llegado hasta aquí, es muy probable que estés igual o peor que yo. Muchas gracias por ello…














